Sigue: "Flechas os saluda hoy, con el brazo en alto, con el saludo que todos vosotros debéis hacer constantemente en la calle, en la escuela, en el paseo, al ver a los jefes..." Y todavía más: "Teneis que llevar siempre la camisa azul y pensar que el fusil y el libro son los más grandes regalos que pueden hacersele a un español..." Con ello queda claro la causa y motivo de la revista, la seriedad con que se tomaban las consignas del partido, el orden en que se seguían y la firme seguridad de pensar que estaban en lo cierto y que tan favorable les fue durante el conflicto armado. El equipo artístico de Flechas era bastante restringido y sobre todo muy mediocre, con dibujos esquemáticos y apoyándose la estructura interna de la revista en lo literario.
El Partido Carlista, por su parte, no es menos, y en Diciembre de 1936 publica su revista Pelayos, editada por la Junta Nacional Carlista de Guerra y que contaba con un libro, el Catecismo tradicionalista, como manual de los jóvenes requetés. La nueva revista está dirigida a los niños atraidos por el Tradicionalismo y que recibían el nombre de Pelayos, ya formados, o atraidos por las Juventudes Carlistas Españolas. En su catecismo decían ser "Una gran familia, los tradicionalistas; por eso es tan lógico y natural tener niños entre nosotros, como en los demás partidos no tenerlos. Nosotros necesitamos niños en los cuales depositar la Tradición y en ellos continuarnos y con ellos perpetuarnos". Con claridad se expresaba este catecismo y su comunión con la familia era una de las filosofías de los carlistas.
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| Después de que el general Franco creara un gobierno en plena contienda y lo repartiera entre falangistas, tradicionalistas y católicos monárquicos, en Enero de 1938 las revistas Pelayos y Flechas se fusionarán en una sola, según orden del Ministerio del Interior, para recuperar, se decía, el sentimiento español de lo español, de sus valores históricos, de la causa confesional y sus teorías sociales. Así nace, el 11 de Diciembre de 1938 Flechas y Pelayos y sus secciones "Héroes de la patria" e "Historia Gráfica de la Patria", mientras que en editoriales, textos, cuentos y demás no se cesaba de remachar el clavo y esa política triunfalista, que abarcaba el menor hecho histórico, hacía mella entre la gente adicta e, incluso, en más de uno titubeante. Realmente, al margen del control de las dos revistas, lo que se pretendía era unificar el edicto, evitando discrepancias entre ellos mismos, falangistas y requetés y monárquicos católicos, cosa que se evitaba a veces, pero siempre manteniendo totalmente el control de prensa, como lo prueba la incautación de la revista de Consuelo Gil, Chicos, y la promulgación de la ley de prensa nada más acceder Serrano Suñer al Ministerio del Interior. La ideología de la revista no cambiará, simplemente se adaptará a los cambios y conveniencias de cada momento, aunque sin dejar de lado los problemas de armonía, tradición histórica, unión de falangistas y requetés, exaltación de la Cruzada y, sobre tod, condenando al comunismo y el Frente Popular mientras se enaltece, principalmente, la doctrina falangista. No puede faltar tampoco en el primer número la foto oficial de Frnaco y un texto ensalzador. |